chiquilín de bachín

—El mundo es la suma del pasado y de lo que se desprendió de nosotros— Novalis

viernes, diciembre 14, 2007

Confesiones de invierno

Me echó de su cuarto gritándome:
«No tienes profesión».
Tuve que enfrentarme a mi condición,
en invierno no hay sol.
Y aunque digan que va a ser muy fácil
es muy duro poder mejorar,
hace frío y me falta un abrigo,
y me pesa el hambre de esperar.

¿Quién me dará algo para fumar
o casa en que vivir?
Sé que entre las calles debés estar
pero no sé partir.
Y la radio nos confunde a todos,
sin dinero la pasaré mal,
si se comen mi carne los lobos
no podré robarles la mitad.

Dios es empleado en un mostrador,
da para recibir.
¿Quién me dará un crédito, mi Señor?
Sólo sé sonreír.
Y tal vez esperé demasiado,
quisiera que estuvieras aquí,
cerrarán las puertas de este infierno,
y es posible que me quiera ir.


El otoño fallece, impregnado de primerizas crisis económico-financieras, que desembocaron en un voluntario periodo de enclaustramiento académico, laico y neoconservador, en el entrañable loft, alejado del mundanal ruido. Exámenes anticipados, multitud de ensayos a entregar, multiplicados por su respectiva y bifurcada bibliografía.

Un otoño sereno, más calmado para mi bolsillo frenético y la intensísima vida social —a.k.a. living-la-vida-loca— que venía llevando. Ha sido el otoño de uno de los mejores años de mi vida, con diferencia y distancia respecto —sobre todo— a sus últimos antecesores. No poco tuvo que ver mi tambaleante emancipación, el vitalismo de ese monstruo, Barcelona, unas amistades que se transformaron en muy idóneas y temporales sucedáneos de la familia lejana, mis pequeños ascensos en la precaria —cada vez más— órbita laboral, para estudiantes-que-se-rompen-el-orto-laburando y tragando libros a la vez, mis efímeros romances interraciales, o no.

Mi taxi no llega. Juliette, cual Julieta en la ventana, me tira la gilette y el dentrífico para encías sensibles. La gilette se rompe y me quedo sin posibilidad de afeitarme en los lavabos de Barajas. El dentrífico no sufre destrucciones letales pero ocasiona daños colaterales cuando en su trayectoria se encuentra inusitadamente con la cabeza de un peatón, que no soy yo. Juliette se lamenta de mi futura ausencia. Nuestro beato matrimonio pasa, como ella no duda en afirmar en sociedad, «por su mejor momento». Atrás quedan los días debutantes en que el Proceso de Adaptación Convivencional casi provoca lo que M. llamaría eso de «que nos saquemos los ojos». Juliette, sin embargo, grita a troche y moche «anda, vete ya de una vez», mientras yo busco la otra mitad de la gilette por la calle. El taxi llega.

Me va a acercar a un pasado no muy remoto, no supera los cuatro años, pero que está allá, a once mil quilómetros de distancia. Un pasado que me va a dejar, merecidamente, sin confesiones de invierno que narrar y con un verano que está, ansiosamente, esperando nacer. Mañana estaré amaneciendo adentro de un aeropolano de ¿asequible? precio, cuyo nombre empresarial, obviamente, no quiero acordarme porque no carece de ciertas infundadas sospechas. Estaré amaneciendo, les decía, en el aire sudamericano, ya bien abajo de la línea del Ecuador, canturreando bien bajito: «bajo el burlón mirar de las estrellas que con indiferencia hoy me ven volver». Si me ven caminar por ahí, chisten.

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3 Comments:

At 11:22 a. m., Anonymous María said...

Xiquet! Me gusta tu texto.
Cómo fue el viaje? Es que eres un desastre y todos lo sabemos...pobre peatón con chichón de cepillo de dientes...:)
Celebro que el aguantar despierto fuera excusa de un corto viaje en bus.
Te voy a echar de menos, pero esta vez en un sentido más inmediato.
Un besito. Disfruta!
Pd: no te contesté/o al sms porque no sé si tu móvil español/català (juas!) sigue en funcionamiento...es una información que me vendía bien poseer.

 
At 2:32 a. m., Blogger kariaco said...

"Y de vuelta al fin, al puerto real/En el borde del planisferio, todo estaba igual" Lo bueno es que en el sur siempre te esperan. Y todo es mejor cuando vos estás.
Disfrutá mucho del verano, si cruzás el charco y venís por este lado del río serás bienvenido también.

 
At 9:09 p. m., Anonymous Anónimo said...

Han cambiado la definición de 'mundo' en el DRAE.

:o !

 

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