chiquilín de bachín

—El mundo es la suma del pasado y de lo que se desprendió de nosotros— Novalis

miércoles, junio 14, 2006

1986-2006: dos décadas sin sueños


Tal vez dejemos de soñar, tal vez no. Nuestra evidente obligación, mientras tanto, es aceptar el sueño, como hemos aceptado el universo y haber sido engendrados y mirar con los ojos y respirar.


Jorge Luis Borges, «El otro», El libro de arena (1975).

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11 Comments:

At 1:41 a. m., Blogger Chiquilín de Bachín said...

La foto es pura cortesía de Alicia, por supuesto.

 
At 1:46 a. m., Blogger j. said...

Cómo dice eso, Fabri, que Borges se haya muerto no impide que releamos sus libros y nos sigan buscando.

2 décadas más con sus sueños, debería decir. A Borges no hay que extrañarlo. Escribió suficiente para que lo disfrutemos por bastantes años más.

 
At 3:51 a. m., Blogger Laumagog said...

Borges escribió un soneto, "El sueño", que acaba en una interrogación retórica:

EL SUEÑO

Si el sueño fuera ( como dicen ) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?

Quizá se respondiese a sí mismo en otro poema, al final de "Elogio de la sombra":

Esos caminos fueron ecos y pasos,
mujeres, hombres, agonías, resurrecciones,
días y noches,
entresueños y sueños,
cada ínfimo instante del ayer
y de los ayeres del mundo,
la firme espada del danés y la luna del persa,
los actos de los muertos,
el compartido amor, las palabras,
Emerson y la nieve y tantas cosas.
Ahora puedo olvidarlas. Llego a mi centro,
a mi álgebra y mi clave,
a mi espejo.
Pronto sabré quién soy.

Quizá lo sepamos todos cuando, como indica al propio Borges al inicio de este mismo poema, "Elogio de la sombra", lleguemos a la vejez, y nos encaremos con nuestra propia alma:

La vejez (tal es el nombre que los otros le dan)
puede ser el tiempo de nuestra dicha.
El animal ha muerto o casi ha muerto.
Quedan el hombre y su alma.

Gracias, Borges, por no haberte ido nunca, por seguir siempre aquí, en cada una de tus palabras.

 
At 6:42 p. m., Anonymous Melquíades said...

Qué se yo... A mí Borges Mmmmmmmm.... (Torciendo el labio)... Tendré que leerlo un poco más, a ver si empieza a gustarme... Si alguien quiere recomendarme algo para empezar, o para volver a empezar, soy todo oídos...

Un abrazo, señor. Que vaiga bien. ;-)

 
At 1:16 a. m., Blogger romi.ba said...

La foto me encantó :)
Gracias, Borges.

 
At 7:24 p. m., Blogger Chiquilín de Bachín said...

Si bien es muy cierto que de las dos mitades de la vida, la mitad de la vigilia y la mitad del sueño, la primera nos parece mucho más privilegiada, importante, digna, merecedora de vivirse, más aún, la única vida: yo afirmaría, sin embargo, aunque en esto tenga toda la apariencia de una paradoja, que el sueño valora de manera cabalmente opuesta aquel fondo misterioso de nuestro ser del cual nosotros somos la apariencia.

Friedrich Nietzsche, El nacimiento de la tragedia.

 
At 10:10 p. m., Blogger flor said...

Pensaba que en la escritura a veces se combinan estas dos realidades.
Y ya que está...¿viste la película de Linklater sobre los sueños? Se llama Waking Life. Disponible en la internet.

 
At 4:03 a. m., Blogger Chiquilín de Bachín said...

No la vi, más de una persona me la recomendó. Procederé a bajármela.

 
At 4:08 a. m., Blogger Minerva said...

Qué linda foto, es la primera en que veo a Borges sonreír (ampliamente)

 
At 2:40 p. m., Blogger Chiquilín de Bachín said...

Sí, por eso la subí. Creo que es la única en la que aparece sonriendo.

 
At 11:26 p. m., Blogger Laumagog said...

No, hay más fotos. Te he enviado unas cuantas por e-mail.

 

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