chiquilín de bachín

—El mundo es la suma del pasado y de lo que se desprendió de nosotros— Novalis

jueves, noviembre 30, 2006

Oyendo tus versos melancólicos

Compás por compás,
en el frío del Ghetto,
vas repasando el nocturno
en do sostenido menor de Chopin,
en tu memoria.

Es la cuarta vez que lo veo en vivo, y, sin embargo, este tipo no sabe decepcionarme, ni aburrirme. Y esta vez fue especial porque era la primera que no lo veía solo: además de mis amigos, a quienes adoctriné en la secta masónica del drexlerianismo, estaban j. con M., denunciándome a la Guardia Civil por persecución contra inmigrantes colombianos; seguro también kariaco pululaba por ahí agitando su bandera uruguaya; y hasta laumagog habrá ido al final también, aunque a estas últimas dos hubiera sido imposible reconocerlas.

Me encantó cómo manejó todo el repertorio entre casi todo el Eco, posiblemente mi disco favorito, y su último 12 segundos de oscuridad, que aunque no llega al nivel del anterior, debo reconocer que me encanta. Mechando además algunos temas viejos que no toca casi nunca en vivo, como «Memoria del cuero» o «Era de amar». Me encantó que tocara mi tema favorito del último disco, «Soledad», él solo con su guitarra y un violín de fondo. Me encantó la banda que lo acompañó y la preciosa química que mantuvo con el público. Quienes me acompañaron me acusaron de fanático empedernido, por saberme todas las canciones de memoria, sin ninguna excepción. Sé que el asunto es grave.

Faltó mer quien, desde el sur del sur, lo debe estar esperando ansiosa, faltó una inevitable interpretación de «Al otro lado del río», faltó A., con quien lo veremos en marzo en Tarragona. Tener a este tipo de este lado del océano es un auténtico privilegio.

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6 Comments:

At 8:17 p. m., Blogger melquíades said...

Mi más sincera envidia, che. =)

Esperemos que venga pronto por estos lados.


abrazo, che

 
At 2:59 p. m., Blogger mer said...

malditos.

mi único consuelo es Sabina en la bombonera, dentro de dos semanas.

 
At 6:19 p. m., Blogger Laumagog said...

No, al final no fui, de todos modos no creáis, tentar me tentaba, aunque... bueno, no sabría decir si tanto.
Ahora, sinceramente, me arrepiento, y no tanto por los comentarios de Fabri o de Javier (buenísimos, sobre todo la crónica de Javier: antológica. Mer, tienes un amigo para toda la vida), sino por mis últimas semanas escuchando a Drexler en casa.
De todas maneras, si Fabri en algún momento se acordó de mí, estuve en el Palau, estuve.

 
At 7:08 p. m., Blogger kariaco said...

Efectivamente estaba entreverada entre la gente, pero no llevé la bandera de Uruguay, que sí había, creo que con el representante que tenemos ser camiseteros está de más. Lo disfruté pero extrañé de la intimidad. Me emociona que no siga las recetas que le dieron el "éxito", a pesar que no fue el concierto, ni es el disco que más me gusta, me hace respetarlo tanto que no se quede con lo que "resulta"... Eso es un artista!!!
No quiero ser fanática, pero no puedo negar que me enamora...

 
At 7:58 p. m., Blogger Laila said...

Que envidia sana señor... nunca tuve el placer de verlo en vivo.
Espero lograrlo algun dia.

Saludos

 
At 12:17 p. m., Anonymous Anónimo said...

Que bé que us ho passeu... Disfruteu de Barcelona!

 

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